
Entre finales de los años cincuenta y principios de los ochenta, en la localidad almeriense de Carboneras un grupo de artistas, arquitectos, críticos, cineastas e intelectuales buscaron convertir este recóndito lugar de la España pauperizada en una villa de artistas, en diálogo con los habitantes locales y teniendo en cuenta la idiosincrasia del territorio: entre el desierto y el mar, atravesado por culturas milenarias pero fuera del presente desarrollado.
Carboneras se transformó así en uno de los espacios más peculiares de la segunda mitad de siglo, un escenario donde la reflexión tecnológica, los nuevos modelos de reflexión corporal, la cábala, el misticismo y la España maldita coincidieron para generar un conjunto de relaciones insólitas.
Heredero de las investigaciones realizadas sobre las colonias de artistas desde principios del siglo XX en Europa (Monte Verità, Giverny, Barbizon, Grez-surLoing y otros ejemplos históricos), que constituyen laboratorios de vida, trabajo y creatividad compartida y proponen una relación con el lugar que difiere de la que se impondrá con el turismo masificado, el proyecto de investigación que subyace a la exposición, desarrollado por los comisario Iñaki Estella y Chema González, subraya cómo en “el pueblecico” (según lo llamaban en Almería, supersticiosamente) se ensayan modelos alternativos de vida ociosa y de trabajo vacacional encarnando la paradoja de Roland Barthes según la cual el artista de vacaciones es «un falso trabajador pero también un falso vacacionista».
- Fechas: Desde el 17 de septiembre al 15 de noviembre de 2026
- Lugar: Centro José Guerrero
- Organiza: Centro José Guerrero. Diputación de Granada
- Comisariado: Iñaki Estella y Chema González


